El trabajo más difícil que siempre amarás

La crianza de los hijos es, por mucho, el trabajo más difícil que cualquiera de nosotros tendrá, pero también es el más maravilloso. Si bien criar a los niños puede ser un desafío, hay pocos que no lo consideren la mayor bendición que uno puede tener. Sin embargo, eso no significa que no habrá desafíos o momentos estresantes en el camino. Ciertas circunstancias y temporadas de nuestra vida pueden ser mucho más estresantes que otras. La forma en que reaccionamos a esas tensiones es fundamental para el crecimiento de nuestra familia y la sensación de bienestar de nuestros hijos. Tomar descansos para la salud mental puede ayudarnos como padres de familia a mantener la calma a pesar del estrés diario que se nos presenta.

La pandemia de coronavirus ciertamente ha sido una fuente de estrés para nuestras familias. Muchos de nosotros hemos estado experimentando ansiedad, depresión y dolor durante este tiempo. Estar constantemente juntos dentro de los confines de nuestro hogar puede ponernos nerviosos, especialmente cuando los niños no se calman o cuando intentamos asumir más de lo que estamos acostumbrados. Estas circunstancias actuales ciertamente se pueden calificar como estresantes. Pero, ¿cómo estamos reaccionando a las tensiones actuales que enfrentamos? ¿Y cómo podemos asegurarnos de que estamos respondiendo de manera adecuada?

Tiempo de la tortuga

Imagina una tortuga que vive en la playa. La tortuga disfruta de su vida en general: surfeando las olas del océano, comiendo algas, tomando el sol en las rocas y nadando con su familia. De vez en cuando, la tortuga se encontrará con algún tipo de desafío o peligro. Por ejemplo, el peligro podría ser que un coco se caiga de un árbol. En esos casos, su fuerte caparazón de tortuga le protege. El coco rueda directamente del caparazón y la tortuga continúa con su día. A veces, surgen peligros más graves y la tortuga tiene que meterse dentro de su caparazón para protegerse. De vez en cuando, la tortuga quedará boca a arriba debido a una gran tormenta y necesitará ayuda para levantarse nuevamente.

De alguna manera, la tortuga representa nuestras propias vidas. Cuando el estrés nos ataca, podemos superar la mayoría de esos problemas y continuar con nuestro día. Sin embargo, las tensiones más grandes pueden ponernos a prueba a nosotros y a nuestros límites. En esos casos, es posible que debamos tomarnos un momento y alejarnos de la situación (meternos dentro de nuestro caparazón) para procesar lo que sucedió y calmarnos. Y ocasionalmente, esas tensiones más grandes pueden volcarnos y hacernos reaccionar de formas que normalmente no lo haríamos. En aquellos casos en los que nos encontramos de espaldas, necesitamos ayuda para volver a ponernos de pie.

Estrés e ira

Algunos de nosotros probablemente nos hemos sentido enojados durante las últimas semanas. Nuestros mundos han cambiado, la incertidumbre sobre el futuro puede ser abrumadora y las tensiones siguen aumentando. Pero, ¿qué es la ira y qué tiene que ver con el estrés?

La ira es una emoción secundaria que es el resultado de combinar el dolor y la preocupación. Nos sentimos heridos cuando algo en nuestro día no salió como lo habíamos planeado, o cuando nos decepcionamos. La preocupación se produce cuando empezamos a centrarnos en preguntas que comienzan con “¿qué pasaría si…?”. Estas preguntas pueden alimentar sentimientos de ansiedad si no se controlan. Cuando se combinan el dolor y la preocupación, estos sentimientos se mezclan como bicarbonato de sodio y vinagre en el centro de una maqueta de volcán. La ira estallará y usted terminará como una tortuga de espaldas.

Es importante que tomemos descansos para la salud mental y nos comuniquemos con nosotros mismos con frecuencia durante el día para asegurarnos de que esas emociones no se mezclen. A continuación, veremos algunas formas prácticas de asegurarnos de que sus pies estén en la tierra y que permanezca con el caparazón hacia arriba.

Consejos para permanecer con el caparazón hacia arriba

El momento antes de que una explosión sacuda su caparazón y le ponga boca arriba es causado por una sobrecarga de estrés. El estrés, como las sobrecargas sensoriales o la sensación de que se espera más de usted de lo que puede ofrecer, puede desequilibrarlo. En situaciones extremadamente estresantes, como la pandemia de coronavirus, podemos atacar sin querer a nuestros hijos. Aquí hay algunas formas de intentar prevenir una voltereta boca arriba y proteger a sus hijos en caso de que termine de espaldas.

S.T.O.P.

En situaciones de supervivencia, ser capaz de reducir la velocidad y concentrarse es absolutamente fundamental para mantenerse con vida. A los estudiantes de entrenamiento en habilidades de supervivencia se les enseña el acrónimo S.T.O.P. para ayudarlos a superar situaciones peligrosas. Usar este mismo acrónimo y técnica puede ser extremadamente útil en nuestras propias vidas cuando sentimos que hemos llegado al punto de inflexión.

Cuando sienta que el estrés aumenta y necesita un descanso para su salud mental, siga estos pasos:

Stop. Pare. Haga una pausa mental conscientemente.

Think. Piense. Pregúntese: “¿Qué estoy sintiendo? ¿Por qué estoy reaccionando de esta manera?”

Observe. Observar. “¿Qué está pasando a mi alrededor?”

Plan. Planee: “¿Qué voy a hacer ahora?”

Deténgase cada hora para tomar un descanso de salud mental. Sea consciente de que es lo que está sintiendo. Siga los pasos enumerados anteriormente. Aprenda a identificar las desilusiones que puede haber enfrentado en la última hora e identifique las preguntas de “¿qué pasaría si…?” que han estado pasando por su mente. Sea consciente de sus propios sentimientos. Pregúntese qué pensamientos están impulsando esos sentimientos. Quizás pregunte, “¿Qué se espera de mí? ¿Me preocupa no poder estar a la altura?” o “¿Qué estoy esperando realmente de mí mismo? ¿Es razonable?” Observe cuándo esté molesto o abrumado y se esté enojando. Una vez que esté consciente, elija tomar un descanso y lidiar con sus emociones antes de tratar de lidiar con las emociones de su hijo o hija que grita en ese momento.

Es posible que desee utilizar un temporizador o una alarma para que le avise cada hora. ¿Necesita un recordatorio visual para detenerse y tomar un descanso? Usted y sus hijos pueden tomarse un receso para hacer unas divertidas tortugas de fieltro. No solo será una manualidad divertida para vincularse con sus hijos, sino que también le recordará lo importante que es mantenerse del lado correcto.

Es fundamental detenerse rutinariamente y descubrir por qué se siente nervioso. Averiguar la causa y tomarse el tiempo para dar un paso atrás por un momento es un paso importante para calmarse y mantenerse de pie.